Llevo un cierto porcentaje de alcohol en mi organismo mientras escribo esto. Cabe recalcar que las entradas del blog no me toman un día, las voy desarrollando conforme pasa la semana. Es muy probable que en unos días, por no decir horas, me arrepienta de haber empezado el episodio de esta manera. No obstante me gusta comparar el nivel de pendejez que tiene el pendejo que escribe hoy con el de ayer.
Plot Twist: A veces soy más pendejo que ayer.
Mientras me encontraba en cuarentena voluntaria por el coronavirus no pude evitar pensar… ¿Está mi corazón en cuarentena también?
Un meme de carrie bradshaw que vi antes de mi aislamiento en redes sociales
Mi vida entera está en cuarentena al parecer. Mientras charlaba con uno de los pocos amigos que aún conservo, me dijo «le he dicho a todos que te has muerto como me dijiste» y es cierto. Yo le he pedido que evite dar detalles de mi vida, he decido ser un misterio, un fantasma que esté en un rincón de sus memorias, en pocas palabras invisible… dirán que estoy imbécil, no es novedad. He decidido desaparecer para muchos y dejar de tener contacto con aquellas personas, pero he buscado la manera de ser omnipresente o algo similar por otros medios. Por ejemplo, escribo este blog sin darle promoción alguna porque una cierta parte de este imbécil quiere transmitir lo que escribe; Mientras que otra parte quiere seguir bajo el refugio de las cuatro paredes de su habitación acompañado del olvido y la soledad. Promocionarme sería una cierta forma de darme a conocer ante todos (incluyendo los conocidos) y este provinciano tiene como propósito llegar únicamente a los desconocidos (creo).
Tengo una lista de deseos contradictorios, y encima, todos urgente.
Violeta en Diablo guardián de XAVIER VELASCO
Es por eso el título de este episodio, busco ser leído más no descubierto. Busco ser reconocido sin revelar la identidad. Busco ser rebelde sin jamás haberme rebelado. A veces creo que lo que realmente quiero es que, en mi anonimato, algún juez/escritor/alguien importante me descubra y me busque para decirme que soy algo excepcional mientras me otorga alguna clase de premio que cubra mis inseguridades de no quererme dar a conocer. Otra teoría que tengo es que quizás no me quiero hacer responsable de la mierda que escribo; No vaya a ser que un día escuche algún pelado decir «Vaya pendejo el que escribe esto» y al ver que son mis escritos diga «Si, Vaya pendejo debe ser un completo idiota».
Otro día en el alcohol, esa desesperación ardua recorriéndome todo el cuerpo continúa. Creo que en mi peda he llegado a la conclusión de reducir todos mis deseos contradictorios a una frase escrita en el 1609.
Ser o no ser, esa es la cuestión
william shakespeare en hamlet
«Morir es dormir ¿No más?»… No obstante volver a leer el soliloquio del gran Hamlet no ha resuelto mis perros deseos contradictorios. Es idiota pero a veces pasó mi vida pensando entre ser o no ser hasta que el destino toma la decisión por mí. Les diría que la mayoría de las decisiones de «entre ser y no ser» no soy, pero estaría mintiendo porque cuando se trata de ser pendejo y no lo ser, voy como hilo corriente de media barata de prestadora de servicios fisiológicos – y barata también – a ser un pendejo. Ésta frase del tío Hamlet me recordó aquella novela Teresa donde ella decía «Entre ser y no ser… yo soy» y aunque podrán decir «Pinche referencia naca wey» me llevó a la conclusión de que SOY la persona de deseos contradictorios. Y si nos ponemos más intensos, puedo decir que:
Entre ser y no ser… yo soy y no soy
un provinciano muy básico