Buenísima pregunta, lamentablemente no tengo la respuesta. ¿La mejor persona? Por supuesto que no, ¿Qué tal, la persona más mierda? Quizás – no me pondré a competir por el puesto -. Esta es la primera vez que escribo algo, y algo es seguro, dirán que soy un pendejo. ¡Hostia! habrán descubierto mi primer rasgo de personalidad. El fin de este blog no es hablar solamente de mí, si no de situaciones cotidianas o reflexiones que vienen a mi cabeza en algún momento de mi estupidez mental.
Sabes, he llegado a pensar durante todos estos años
que quizás existe una ligera remota posibilidad de que
Dios cometa errores. Siendo así, yo fui uno.
¿No es algo pinche?, estar en una entrevista de trabajo y que te hagan la famosísima pregunta de «Platícame un poco de ¿Quien Eres? ¿Quién es *inserta tu nombre*?» y aquí es donde uno aprende a decir lo que la otra persona quiere escuchar. Porque ¿Quién fregados contrataría a alguien que plática que es tímido y vive con una preocupación constante sobre el futuro a causa de los traumas que recibió en su niñez?
No veo otro motivo del por qué de mi existencia.
Es difícil ser un fracaso entre tanto éxito.
Siendo alguien invisible, no considerado y de celofán.
¿Y no es aún más pinche estar respondiendo esta pregunta, que por cierto, yo mismo me planteé en mi propio blog? No cabe duda de lo imbécil que puedo llegar a ser. ¿Curioso, no? como es que me ofendo a mí mismo como parte de un mecanismo de defensa ante las críticas de los demás. Como si dijera «Si puñetas, antes de que se te ocurriera a ti decir tu comentario ofensivo, ya se me había ocurrido a mí «. Puta soberbia y falta de amor propio.
Alguien solo, simplemente solo, con su soledad.
Alguien que no sabrá amar, ni será amado.
Alguien que no le pertenece a nadie, que a su vez le pertenece a todos.
Es difícil ser «todo» y ser Nadie.